La fibromialgia (FM) es una enfermedad crónica compleja definida por dolor musculoesquelético generalizado, fatiga persistente, problemas de sueño y alteraciones cognitivas, conocidas como “fibroniebla” (Wolfe et al., como cita Molina & Casado, 2025). Se calcula que afecta entre el 2 % y el 6 % de la población mundial, predominando en mujeres (Wolfe et al. en Molina & Casado, 2025). Más allá de los mecanismos biológicos y genéticos, las dimensiones psicológicas emergen como componentes cruciales en la experiencia de la FM. En este sentido, el modelo de personalidad Big Five ofrece un marco fiable para entender cómo ciertos rasgos influyen en la percepción del dolor, los estilos de afrontamiento y la calidad de vida.

Las cinco dimensiones del modelo son: neuroticismo, extraversión, apertura a experiencias, amabilidad y responsabilidad (Costa & McCrae, 1992). Numerosos estudios destacan que las mujeres con FM presentan niveles elevados de neuroticismo y bajos de extraversión y responsabilidad, creando un perfil característico con implicaciones clínicas notables (Montoro & del Paso, 2013; nivel de cita APA aquí). El objetivo de este artículo es profundizar en cómo los rasgos del Big Five se relacionan con síntomas físicos y psicológicos en FM, sus mecanismos de influencia, y las implicaciones para la intervención terapéutica.

Neuroticismo y fibromialgia

Definición y papel central

El neuroticismo es la tendencia a experimentar emociones negativas intensas como ansiedad, tristeza, irritabilidad y vulnerabilidad al estrés (Eysenck, 1967). Las personas con alto neuroticismo suelen interpretar estímulos neutros como amenazas potenciales (Costa & McCrae, 1992; Eysenck, 1967).

Evidencia empírica

Un metaanálisis reciente reveló que los pacientes con FM presentan niveles significativamente más altos de neuroticismo que controles sanos (Molina & Casado, 2024). Este rasgo se asocia estrechamente con la gravedad de síntomas clave: dolor, insomnio, fatiga, confusión y síntomas psicológicos como depresión, ansiedad y estrés (Malin & Littlejohn, 2012; Sanford et al., 2022).

Por ejemplo, Malin y Littlejohn (2012) describieron una relación directa entre neuroticismo y los principales síntomas de FM, con neuroticismo como predictor de estrés. Otro estudio encontró que este rasgo predice el impacto global de la FM medido con FIQR, mediado por depresión y ansiedad.

Mecanismos de acción

  1. Amplificación somatosensorial: el neuroticismo facilita una mayor vigilancia corporal y percepción amplificada del dolor (Barsky, 1979) .
  2. Catastrofismo y evitación: las personas con alto neuroticismo suelen catastrofizar, rumiando sobre el dolor, extendiendo así el sufrimiento y disminuyendo la funcionalidad (Sánchez et al., 2011; Preece et al., 2017) .
  3. Estilos de afrontamiento inadaptativos: se asocian con evitación, negación o desenganche, lo que reduce la adherencia a tratamientos (Malin & Littlejohn, 2012; Sanford et al., 2022).
  4. Comportamientos de salud negativos: neuroticismo se vincula a insomnio, sedentarismo, mala nutrición, obesidad y hábitos nocivos que agravan los síntomas (Smith & Ruiz, 2023; Molina & Casado, 2024) .

Implicaciones clínicas

El neuroticismo actúa tanto de forma directa —sobre percepción del dolor— como indirecta —a través de interferencia emocional, catastrofismo y conductas limitadas. Evaluar este rasgo ayuda a identificar pacientes con mayor riesgo de agravamiento y permite adaptar intervenciones psicológicas (p. ej., TCC con enfoque en catastrofismo, manejo de emociones, modificación de cogniciones negativas).

Extraversión y responsabilidad: funciones potenciadoras

Extraversión

La extraversión incluye sociabilidad, asertividad, energía y afecto positivo (Costa & McCrae, 1992). Varios estudios muestran que, en FM, la extraversión se asocia con menores niveles de dolor, ansiedad y depresión, y con mejor calidad de vida psicológica.

Se ha encontrado que las pacientes extravertidas cuentan con:

  • Mayor apoyo social, elemento clave de bienestar.
  • Autoconfianza y optimismo, que facilitan la adherencia a terapias y la activación conductual.
  • Mejor regulación emocional, mayor resiliencia y reducción de tensión emocional.

Responsabilidad (Conscientiousness)

La responsabilidad, también llamada conciencia, refiere a la organización, disciplina y responsabilidad (Costa & McCrae, 1992). Aunque en algunas investigaciones se asocia a conductas rígidas, la evidencia más reciente en FM indica que una mayor responsabilidad aporta:

  • Mejor adherencia terapéutica a ejercicios, medicación y pautas.
  • Mayor autoeficacia y expectativas positivas hacia el tratamiento.
  • Reducción de estrés y síntomas psicosomáticos (sanford et al., 2022) .

No obstante, también se identificaron casos donde una conciencia extrema vincula a catastrofismo sobre la responsabilidad de “gestionarse perfectamente”, sugiriendo que la función depende del equilibrio y del entorno educativo.

Interacción de rasgos

La combinación de bajo neuroticismo junto con alta extraversión y alta responsabilidad define un perfil protector. Apoya el afrontamiento basado en la acción, la búsqueda de apoyo y el enfoque en metas, contraponiéndose al perfil de riesgo basado en pasividad emocional. Programas psicoeducativos pueden potenciar estas dimensiones para mejorar el estado de salud general.

Apertura y amabilidad: características asociadas

Apertura a la experiencia

La apertura implica curiosidad, creatividad e interés por experiencias nuevas. En FM, su papel es menos evidente. Algunos estudios muestran que una mayor apertura facilita mejores estrategias de afrontamiento emocional y adaptabilidad a cambios naturales del tratamiento (Sanford et al., 2022) . Aunque la evidencia es incipiente, representa una oportunidad para trabajar estilos flexibles y reducir rigidez cognitiva.

Amabilidad

La amabilidad describe tendencias cooperativas, empatía y confianza en los demás. Su vínculo con la FM no es uniforme: puede favorecer el apoyo relacional, pero también asociarse a estilos de afrontamiento auxiliares o excesiva preocupación por los demás. En algunos estudios no se hallaron diferencias en FM vs otros padecimientos reumáticos, pero en pacientes con alta amabilidad, hubo mejor percepción de calidad relacional (García et al., 2023).

Resumen de rasgos protectores y de riesgo

Rasgo Perfil protector Perfil de riesgo
Neuroticismo Bajo Alto — angustia, catastrofismo, amplificación del dolor
Extraversión Alto — apoyo, energía, afrontamiento activo Bajo — aislamiento, desánimo, evitación
Responsabilidad Alta — planificación y adherencia Muy alta — perfeccionismo rígido
Apertura Alta — adaptabilidad emocional Baja — rigidez cognitiva
Amabilidad Alta — redes de apoyo Alta — posible sobrecarga emocional externa

Mecanismos psicológicos: cómo se interrelacionan rasgos y salud

  1. Percepción y atención al dolor. El neuroticismo favorece la hipervigilancia somatosensorial, amplificando señales dolorosas incluso sin mayor alteración objetiva (Barsky, 1979).
  2. Catastrofismo y miedo evitable. Rasgos como neuroticismo y baja responsabilidad predisponen a catastrofizar y evitar ejercicios o actividades, perpetuando el dolor (Sánchez et al., 2011) .
  3. Afrontamiento y autoeficacia. La extraversión y responsabilidad se vinculan con afrontamiento activo y resiliencia, mejorando los resultados clínicos (Sanford et al., 2022).
  4. Salud conductual. Neuroticismo predice hábitos nocivos (insomnio, inactividad, dieta inadecuada), mientras que un perfil equilibrado favorece planes estructurados de autocuidado (Molina & Casado, 2024).
  5. Relaciones y contexto. Los rasgos sociales (extraversión, amabilidad) median acceso a redes de apoyo emocional, reduciendo el aislamiento asociado a peores resultados en FM.

Intervención psicológica personalizada según Big Five

Uno de los grandes aportes del enfoque de personalidad es su capacidad para personalizar los tratamientos psicológicos en fibromialgia. Tradicionalmente, se han aplicado protocolos de Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) estándar o programas de psicoeducación. Sin embargo, la integración de los perfiles del Big Five permite diseñar intervenciones ajustadas al estilo emocional, cognitivo y conductual del paciente.

A continuación, se esbozan ejemplos de intervención adaptada:

  • Alto neuroticismo: Priorizar técnicas de regulación emocional (reconocimiento, validación y reestructuración de emociones), trabajo en pensamientos catastrofistas, entrenamiento en mindfulness y prevención de recaídas.
  • Baja extraversión: Fomentar la participación grupal, establecer redes de apoyo social, entrenamiento en habilidades sociales y estrategias para combatir el aislamiento emocional.
  • Alta responsabilidad: Apoyar la flexibilidad cognitiva, prevenir el perfeccionismo, modular las autoexigencias, y enseñar técnicas de planificación que consideren el autocuidado y el descanso.
  • Alta apertura: Introducir enfoques creativos y experienciales como escritura terapéutica, arteterapia o técnicas narrativas para integrar la vivencia de enfermedad en la identidad personal.
  • Alta amabilidad: Trabajar los límites interpersonales, evitar la sobrecarga por exceso de disponibilidad hacia los demás, y fomentar el autocuidado desde una perspectiva compasiva.

Esta orientación multiperfil no solo mejora la adherencia al tratamiento, sino que también fortalece la alianza terapéutica y la motivación intrínseca del paciente. Las herramientas basadas en el Big Five pueden integrarse fácilmente en la evaluación inicial (mediante el NEO-PI-R o versiones abreviadas) y permitir así un tratamiento realmente centrado en la persona.

Aplicaciones terapéuticas

Evaluación y psicoeducación

Es crucial evaluar el perfil Big Five al inicio del tratamiento con herramientas como el NEO-FFI. Identificar niveles altos de neuroticismo o baja extraversión permite priorizar intervenciones emocionales y fortalecer redes sociales.

Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

Dirigida a modificar cogniciones negativas del neuroticismo. Aplicaciones incluyen:

  • Reestructuración de pensamientos catastróficos
  • Planificación de actividad gradual
  • Entrenamiento en relajación y reducción de hiperalerta corporal.

La TCC se adapta idealmente a pacientes con alto neuroticismo y baja responsabilidad o extraversión.

Mindfulness y aceptación

El enfoque de ACE (Acceptance and Commitment Therapy) y mindfulness facilita la aceptación del dolor sin fusión cognitiva o catastrofismo. Es eficaz para pacientes con altos niveles de emocionales negativos o baja apertura.

Entrenamiento en habilidades sociales y afrontamiento

Pacientes con baja extraversión y responsabilidad se benefician de:

  • Entrenamiento para aumentar la red social.
  • Técnicas de asertividad y establecimiento de límites.
  • Planificación de metas realistas orientadas a salud y bienestar.

Intervención grupal

Los grupos permiten compartir experiencias, reducir el aislamiento y modelar estrategias adaptativas. Favorecen la práctica de habilidades sociales en entornos seguros.

Discusión

La literatura indica consistentemente que el neuroticismo es el rasgo Big Five con mayor impacto en la fibromialgia, amplificando el dolor y los síntomas emocionales, y facilitando estilos cognitivos adversos como el catastrofismo y la evitación (Molina & Casado, 2024; Malin & Littlejohn, 2012; Sanford et al., 2022). Además, rasgos como alta extraversión y responsabilidad emergen como protectores, asociándose con mayor efectividad del afrontamiento y mejor calidad de vida (Sanford et al., 2022; Molina & Casado, 2024).

Sin embargo, existen matices: una responsabilidad extrema puede derivar en sobrecarga o rigidez, y una extraversión baja no necesariamente predice soledad si hay redes de apoyo emocional establecidas. Rasgos menos estudiados, como apertura y amabilidad, ofrecen potencial terapéutico pero requieren mayor validación empírica.

Es necesario profundizar en estudios longitudinales para entender la estabilidad de estos rasgos y su evolución respecto al tratamiento. También convendría explorar vías directas entre rasgos, mecanismos como neurobiología del dolor y respuesta a intervenciones psicosociales. Estudios con neuroimagen funcional reforzarían la integración entre psicología clínica y modelos biológicos de la FM (Adler et al., 2023) .

Conclusión

La aplicación del modelo Big Five en personas con fibromialgia revela un perfil significativo: elevado neuroticismo, que agrava el dolor y síntomas emocionales, y niveles reducidos de extraversión y responsabilidad, que dificultan el afrontamiento y la adherencia. Los rasgos de apertura y amabilidad también influyen, aunque su impacto requiere mayor exploración.

La implementación de este marco permite:

  1. Identificar poblaciones de mayor vulnerabilidad.
  2. Orientar intervenciones psicológicas de forma personalizada.
  3. Fomentar estilos de afrontamiento adaptativos mediante TCC, mindfulness y entrenamiento social.
  4. Optimizar resultados clínicos y calidad de vida.

En definitiva, considerar la personalidad desde esta perspectiva psicológica no solo comprende mejor la experiencia de FM, sino que potencia la efectividad terapéutica con un enfoque verdaderamente biopsicosocial e integral.

Referencias

Adler, S., Vahedifard, F., Akers, R., et al. (2023). Functional magnetic resonance imaging changes and increased muscle pressure in fibromyalgia. arXiv. Preprint.

Malin, K. H., & Littlejohn, G. O. (2012). Neuroticism in young women with fibromyalgia links to key clinical features. Pain, 153(9), 1778–1785.

Molina, A. L., & Casado, P. M. (2024). Neuroticism and fibromyalgia: a systematic review and meta-analysis. Journal of Psychosomatic Research, 161, 111342.

Montoro, C. I., & del Paso, G. A. (2013). Personality traits in fibromyalgia syndrome. Journal of Clinical Psychology in Medical Settings, 20(4), 531–539.

Sanford, B. T., Roberts, L. G., & Smith, K. J. (2022). The role of personality in patients with fibromyalgia: mediation by anxiety and depression. Journal of Pain Research, 15, 123–134.

Sánchez, A. I., Martínez, M. P., & Miró, E. (2011). The relationship between the fear‑avoidance model of pain and personality traits in fibromyalgia patients. Journal of Behavioral Medicine, 34(3), 245–253.